Hay expresiones de nuestro pueblo que han quedado como emblemáticas de la falta de compromiso, de la no asunción de responsabilidades, como "yo, argentino", "yo no fui", "mirar para otro lado", y la futbolística "patear la pelota para adelante".

Una de las facetas vinculadas con la violencia en el deporte -y el fútbol en particular- es la existencia de las barras bravas. Su origen en nuestro país se remonta a comienzos del siglo XX, en 1916, cuando en un partido entre Argentina y Uruguay, por la sobreventa de entradas se produjeron desmanes en las tribunas, que terminaron incendiadas. Según las estadísticas, por acción de estos hinchas entre 1924 y 1957 ocurrieron 12 muertes relacionadas con el fútbol. A partir de 1958, la violencia lleva a los grupos organizados de hinchas violentos a ser conocidos como barrabravas; y entre ese año y 1985 se produjeron en el país 103 muertes en las canchas de fútbol, en promedio una cada tres meses.

Se asoció siempre al consumo de drogas, de alcohol y la delincuencia a estas bandas de hinchas que, si bien alientan con un desmedido fervor a sus equipos, se han hecho famosas por dar la mala nota en los hechos de violencia que se registran en los estadios. Siempre se dijo que eran los mismos dirigentes deportivos los que "bancaban" a estos inadaptados, entregándoles entradas o permitiéndoles ingresar armados o con bebidas alcohólicas a la cancha.

Faltan escasos días para que comience la XIX Copa del Mundo de Fútbol en Sudáfrica. La noticia de la presencia y lo que hacen los barrabravas argentinos que viajaron en el mismo avión con la Selección Nacional compite diariamente en las informaciones con la preparación del combinado dirigido por Diego Maradona. Ante el anuncio público de que dos barrabravas tucumanos se aprestaban a viajar, la Justicia local ordenó que a Sergio "Flay" Roldán, líder de "La banda del camión" de San Martín, se le prohíba salir del país porque se hallaba en libertad condicional. El hincha "santo" había sido condenado en 2004 a ocho años de prisión haber herido de un balazo a Carlos Argañaraz, el 15 de septiembre de 2001. En ese hecho fue asesinado Luis Gerardo Caro. Por otro lado, estuvieron a punto de viajar Gustavo González y dos de sus hermanos, miembros de "La inimitable" de Atlético Tucumán, que habían recibido pasajes para Sudáfrica de la agrupación Hinchadas Unidas Argentinas -aparentemente ligada al kirchnerismo-. Pero, según dijeron, desistieron de viajar porque tienen causas judiciales pendientes.

Pese a ello, "Flay" viajó igual a Sudáfrica, pero no pudo salir del aeropuerto de Johannesburgo porque fue detenido junto con nueve colegas de las hinchadas de Independiente, Rosario Central, Huracán y Lanús; su admisión fue rechazada y lo obligaron a regresar. Como seguramente ocurrirá, es posible que nadie sepa cómo estas personas con problemas judiciales no fueron detenidas en Ezeiza; en cambio, en Johannesburgo sí estaban enterados de su prontuario, razón por la cual no los dejaron ingresar a ese país. ¿Cómo hicieron para conseguir el pasaporte, cuyo trámite normal dura cuatro meses en esta provincia alejada de la Capital Federal?

Hace pocos días, Maradona, Grondona y el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández -en representación del Gobierno nacional-, desmintieron ser los responsables de haber financiado el viaje de los barrabravas a Sudáfrica. Del mismo modo, es de esperar que ni la Justicia local ni la Policía se atribuyan responsabilidad alguna en el bochornoso episodio. Posiblemente, se dirá que los barrabravas viajaron gracias al esforzado trabajo de años que les permitió ahorrar los $ 5.865 que cuestan sólo los pasajes. Mientras nadie se haga cargo de la responsabilidad que le compete, este seguirá siendo el país del "yo no fui", donde reina la impunidad.